Pareciera que fue ayer cuando todos fuimos testigos aquel 22 de julio de 2018, cuando en la vuelta 51, en la curva de Sachs en el Hockenheimring, Sebastian Vettel perdió el control de su Ferrari SF71-H quedando varado en la grava tras impactar contra el muro y comenzando con la mala racha, en la que está envuelta hoy en día, y que le coartó la posibilidad de pelearle la corona a Lewis Hamilton.
Estos malos recuerdos, sumados con el avasallador paso del W10 de Mercedes AMG Petronas Motorsport y el impresionante rendimiento del piloto de Aston Martin Red Bull Racing, Max Verstappen con su RB15, dan poco margen de esperanza para tratar de ver a Vettel alzándose con la victoria en el Deutsch Grand Prix.
El piloto alemán de Scuderia Ferrari Mission Winnow declaró en la publicación alemana Auto Bild lo difícil que fue afrontar aquel trágico Grand Prix en su casa pero espera obtener un mejor resultado este fin de semana en Hockenheim: "Hace un año estaba muy enfadado conmigo mismo, pero ahora está todo olvidado. Cuando me veo en la grava de la curva de Sachs golpeando el volante con furia, sonrío. En ese momento cometí un pequeño error con grandes consecuencias. No obstante, este año volveré a darlo todo, como siempre, aunque en realidad Mercedes es el gran favorito. No tengo agarre en la parte trasera del coche en este momento, por lo que me falta confianza".
Ferrari correrá este fin de semana sin mejoras en el SF90, lo cual será un fuerte dolor de cabeza tanto para Sebastian Vettel como para Charles Leclerc, puesto que Mercedes y Red Bull llegarán con modificaciones en sus chasis.
El domingo se presenta una alta probabilidad de lluvia, igual que en el año pasado, ¿el karma persigue a Vettel?
*Blackhorse/Lilith13

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